jueves, 30 de enero de 2014

Análisis literario de Don Juan Tenorio

Análisis literario de Don Juan Tenorio

Biografía del autor

(tomado de: www.biografíayvidas.com 1


Valladolid, 1817 - Madrid, 1893) Escritor español. Es el principal representante del romanticismo medievalizante y legendario. En 1833 ingresó en la Universidad de Toledo como estudiante de leyes, y en 1835 pasó a la Universidad de Valladolid. […]

Escribió numerosas leyendas (Cantos del trovador, 1840-1841; Vigilias del estío, 1842; Flores perdidas, 1843; Recuerdos y fantasías, 1844; Un testigo de bronce, 1845), en las que resucita a la España medieval y renacentista. Cabe destacar «A buen juez mejor testigo», «Margarita la Tornera» y «El capitán Montoya».

En 1837 Zorrilla inició su producción teatral con Vivir loco y morir más, y alcanzó su primer éxito con El zapatero y el rey (1840), a la que siguieron: El eco del torrente (1842), Sancho García (1842), El molino de Guadalajara (1843), El puñal del godo (1843), Don Juan Tenorio (1844) y Traidor, inconfeso y mártir (1849). En estas obras trata temas tradicionales o del Siglo de Oro. También escribió tragedias a la manera clásica, como Sofronia (1843).

En 1846 viajó a Burdeos y París, donde conoció a Dumas padre, George Sand, Théophile Gautier y Alfred de Musset, que dejarían en él una gran huella. En 1855 marchó a México, donde fue protegido por el emperador Maximiliano, que lo nombró director del Teatro Nacional.

De regreso a España (1866), José Zorrilla se casó con la actriz Juana Pacheco, viajó a Roma (1871) e ingresó en la Real Academia (1882). De estos años son Recuerdos del tiempo viejo (1880-1883), La leyenda del Cid (1882), El cantar del romero (1883) y Mi última brega (1888). Fue coronado como poeta en el alcázar de Granada (1889) por el duque de Rivas, en representación de la reina regente.

Análisis de la obra teatral 

El tema de la obra es romance. Esto se debe a que Don Juan, siendo un bizarro casanova, se enamora profundamente de Doña Inés de Ulloa, quien a su vez le corresponde aún más ardientemente. Tanto se aman uno al otro que por un lado, Don Juan está dispuesto a resistirse a la vida errante y hedonista que había seguido toda su vida, y por el otro, Doña Ana le empeña su alma a Dios por la salvación del galán. “Yo a Dios mi alma ofrecí/ en precio de tu alma impura;/ y Dios, al ver la ternura/con que te amaba mi afán,/ me dijo: «Espera a don Juan/ en tu misma sepultura.”2  Este sacrificio es para un creyente o una persona espiritual, la manifestación más grandiosa de amor que puede hacerse por una persona.

El argumento de la obra teatral comienza con el planteamiento que abarca la mayor parte de la escena en la hostelería de Butarelli. La obra comienza con Don Juan, quien apresurado, le escribe una carta a Doña Ana. Esta carta, aunque parece insignificante al principio, es decisiva en el hilo de la historia ya que gracias a ella, Doña Ana se enamorará perdidamente de su autor. Posteriormente entran Don Diego Tenorio, Don Gustavo de Ulloa, el Capitán Centellas y Avellaneda, unos movidos por el temor de saber si los rumores de la fama de Don Juan son ciertos y los otros curiosos de presenciar la resolución de la apuesta del protagonista y su rival, Don Luis Mejía. El papel de estos  personajes en esta escena no es sólo es bosquejarle al público la figura de Don Juan con el fin de causarles deseo de saber más de él, sino que también presentarse pues precisamente ellos serán fundamentales en el desarrollo de la obra. El nudo comienza cuando se asoma a la hostelería una muchedumbre y entre ella entran también Don Juan y Don Luis Mejía. El autor logra transmitir emoción en el público gracias a las ansias que demuestran los personajes por que el momento acontezca ya,  a la gente que está usando antifaz debido al carnaval, y al tiempo de espera que se tensa y parece que se alarga. Al fin Don Juan y Don Luis muestran las ganancias de sus empresas y gana el primero. Sin embargo, esto no le basta y apuesta a que en seis días es capaz de meterse con una monja y enamorar a la prometida de Don Luis. El resto de la historia consiste en cómo Don Juan se las arregla para ganarle a Don Luis en menos de una noche. El nudo acaba cuando Don Juan secuestra a Doña Inés, se confiesan su amor, pero posteriormente asesina a Don Luis y Don Gonzalo, y huye por cinco años. El desenlace consiste en la redención de don Juan. Doña Inés muere de tristeza pero en el panteón donde está sepultada, se le aparece a Don Juan y le dice el sacrificio que ha hecho por su salvación, pero Don Juan piensa que es todo una ilusión así que se mofa del muerto Don Gustavo invitándolo a cenar a su casa. En efecto, mientras Avellaneda, el Capitán Centellas y Don Juan cenan, el espíritu del Comendador llega y le advierte a Don Juan que cambie su forma de vivir porque pronto morirá. El protagonista, creyendo que todo fue un artificio de sus amigos, pelea a duelo con ellos y muere a manos de Centellas. Don Juan de repente se encuentra en el panteón y no sabe que murió. Varios espíritus y demonios se lanzan hacia él para llevárselo al infierno pero Doña Inés lo impide porque en el último segundo Don Juan se arrepiente. La obra termina cuando Don Juan muere y junto a su amada vuelan hacia el cielo.

La acción decisiva de la obra es la apuesta que Don Juan le hace a Don Luis en la hostelería. Don Juan apuesta a que le puede quitar a su prometida y también meterse con una enclaustrada, es decir doña Inés (de ahí la razón de su secuestro), en menos de seis días. Esta osadía dispara los nervios de don Luis, Don Diego y Don Gonzalo, y  de ella surgen los demás enredos y conflictos de la obra.

El texto está dividido en dos partes. La primera transcurre tan sólo en una noche y se fragmenta en cuatro actos, siendo el primero en la hostelería del Laurel y los tres restantes en una calle residencial, el Convento de la Virgen y la Quinta de don Juan. La segunda parte es el desenlace de la obra y transcurre también en una sola noche, cinco años después de la primera parte. El Acto I consiste de seis escenas y se desarrolla en el panteón; el acto II posee cinco escenas y acontece en la casa de don Juan; finalmente, en el acto III ocurre la lucha del alma de don Juan en el panteón y culmina con la salvación divina. Este último consiste de 4 escenas.

Los personajes son varios y se podría decir que hasta los fugaces intervienen decisivamente en la obra pero aquí se limitará a mencionar los más importantes. El protagonista es Don Juan Tenorio, un hidalgo gallardo, galán, seductor, audaz y vicioso. Seguidamente, como personajes principales está la cándida y apasionada Doña Inés de Ulloa, su obstinado padre, Don Gonzalo de Ulloa y el piadoso Don Diego Tenorio, padre de Don Juan. El antagonista es en efecto, Don Luis Mejía. En el segundo plano se encuentran el pícaro vasallo de Don Juan, Ciutti, el Capitán Centellas, gran amigo de Don Juan pero que termina asesinándolo, Don Rafael de Avellaneda y la astuta Brígida.

El tiempo dramático se sitúa en la España de Oro, quizás en el apogeo del Renacimiento puesto que hay cierta inclinación por Italia. Esto es porque entre los personajes hay varios de procedencia italiana (Butarelli, Ciutti, etc.) y porque incluso el protagonista habla en italiano en una ocasión. Cabe destacar que Italia fue el corazón de esta época y que además España mantenía una directa comunicación con ellos ya que los reyes eran también monarcas de algunos reinos de aquellas tierras.

Este texto pertenece a la tragedia por varias razones. Primero, aun cuando hasta el final se da cuenta que no es así,  el protagonista piensa que su destino es irrevocable y fatal, que Dios lo ha rechazado y lo ha condenado a una vida miserable. Él cree que el cielo le cerró las puertas de su redención y contra toda esperanza, no tiene más remedio que continuar andando hacia su perdición. Como los héroes trágicos griegos, Don Juan enloquece cuando los espíritus del Comendador y de doña Ana le hablan y furioso, arremete contra sus amigos pero su demencia le hace creer que asesina a Centellas y Avellanada cuando en realidad fue Centellas quien le quita la vida a él. Don Juan sigue alucinando y se encuentra espiritualmente en el panteón de su padre. Aquí es donde se realiza la catarsis o purificación del protagonista: a través de su arrepentimiento, los demonios que lo asfixian cesan de atribularlo e interviene el poder divino y lo salva. Esta sensación de purificación también es experimentada por el público, quien se alegra de la buenaventura de Don Juan.

Referencias


2.     ZORRILLA, José.  Don Juan Tenorio.  Literanda,  2013. No ISBN.

El análisis literario

Análisis Literario

La crítica literaria es un análisis sutil y personal cuya finalidad es interpretar el mensaje del autor y hallar los recursos que utilizó para remarcarlo. La crítica literaria solidifica y enriquece el criterio de tanto aquellas personas que la elaboraron como aquellas que habrán de leerla. El tono empleado depende del género al que el texto pertenece puesto que cada uno de ellos contiene elementos singulares y distintivos. Para realizar el análisis literario no sólo se debe haber leído el texto sino que también debe haberse comprendido. Posteriormente la crítica debe redactarse a manera de ensayo, identificando los componentes del texto, explicando detalladamente el trama y también aportando una interpretación personal acerca del propósito del texto. Los analistas pueden enriquecer su punto de vista proveyendo citas de otras personas profesionales, comparando y contraargumentando ideas ajenas, etc. A pesar de que existen cuatro géneros literarios, este documento se enfocará específicamente en la consecución exitosa de un análisis de índole narrativa y dramática.

Análisis literario del género narrativo

El género narrativo nació de la exposición de acontecimientos legendarios en donde intervenían personajes heroicos y por eso se le llamaba antes género épico. Su forma habitual de expresión es mediante la narración en prosa o verso aunque en ciertos casos es admitida la descripción y el diálogo. En el género narrativo destacan los subgéneros: épico, epopeya, cuento, novela y fábula.

Para realizar un análisis narrativo satisfactorio se debe tomar en cuenta los siguientes aspectos:

·      El narrador: Es la voz de la narración y su desempeño será un factor decisivo en la calidad. El narrador comúnmente habla en primera o tercera persona. Además, el narrador se clasifica según la voz que asume. Es externo cuando da la sensación de que él no participa ni influye en la historia; el narrador omnisciente y observador son ejemplo de ello. Por otro lado, es interno cuando forma parte de la historia, como por ejemplo un narrador protagonista, secundario o testigo.
·      Personaje: Un personaje es un ser ficticio responsable de la ejecución del desarrollo en la narración. Los personajes se clasifican por su grado de importancia; está en primer plano el protagonista –el eje de la narración-, personajes secundarios –desempeñan un papel subordinado en la acción- y el antagonista –se enfrenta al protagonista.  Además pueden juzgarse según sus rasgos psicológicos: están los personajes con caracteres simples y estáticos, es decir planos, y personajes con muchos rasgos y matices psicológicos, o sea dinámicos.
·      Trama: Es la estrategia artística que utiliza el autor para entrelazar los conflictos y así darle acción a la narración.  
·      Acción: Constituye el punto de partida de la historia. Se podría decir que la acción es el motivo fundamental que provoca el desencadenamiento de los demás conflictos que irán desarrollándose en el texto. “La situación inicial, sea buena o mala para el protagonista, se caracteriza por su equilibrio, es decir, es una situación dada en la que aparentemente parece que nada va a cambiar […] [Para obtener una historia] debemos romper el equilibrio de la situación inicial”.1
·      Tiempo: La narración tiene una estructura temporal y puede ser de varias maneras. La forma más común es el desarrollo lineal en donde los acontecimientos se plantean cronológicamente. El modo circular es aquél que empieza y termina en el mismo punto. El modo pendular es un vaivén desordenado de acontecimientos presentes y pasados o futuros y presentes.
·      Ambiente: Es el espacio físico en donde se desarrollan las acciones. Generalmente es terrestre, marítimo, aéreo o espacial y también se califica como abierto o cerrado.
·      Título: es importante examinarlo con sutileza puesto que aquello que da a conocer y su grado de relación con el contenido refleja al menos uno de los mensajes primordiales que el autor desea transmitir.

Análisis literario del género dramático

La palabra drama significa acción. El teatro es una obra escrita cuya característica fundamental es que sólo se oye la voz de los personajes, sin la presencia de ningún narrador. Este género está conformado por todos los escritos representables. La forma predominante de expresión es el diálogo, lo cual favorece a que el público “perciba los sucesos que forman la acción dramática, vivan la acción dramática y comprendan cómo son los personajes”2.

Los elementos que los críticos analizan en el género dramático son:

·      Acción teatral: Parecido a la acción narrativa, este es el corazón del conflicto del que todos los demás derivan. La acción se manifiesta a través del carácter peculiar de los personajes, que puede chocar entre sí y así ocasionar conflictos y enredos.
·      Espacio: Este es el lugar donde se desenvuelve la trama. Se utiliza un escenario realista o simbólico que representa el sitio en donde los personajes se ubican. Sin embargo, puede que haya ausencia de escenario por lo que a estos casos se les denomina teatro desnudo.
·      Tiempo: Se divide en tiempo escénico y tiempo dramático. Mientras el primero alude la duración de la obra, el otro se refiere a aquél que transcurre dentro de la obra de teatro, por ejemplo, una época, una estación, una era, etc.
·      Estructura: La obra de teatro se divide en tres momentos: el planteamiento, el nudo y el desenlace. En el primero se plantea el conflicto y se presentan a los personajes; el nudo consiste en el entrelazamiento y desenvolvimiento del problema presentado; y el desenlace es la solución del conflicto, ya sea de forma trágica, fatal, feliz, cómica o incluso, incierta.
·      División del texto teatral: Parte con los actos, que a su vez corresponden con los distintos momentos de la acción dramática. Los actos se fragmentan internamente en escenas y éstos se dividen aún más  a través de cuadros, cuya transición yace en los cambio de escenografía.

Conclusión 

En conclusión, la crítica de un texto narrativo y dramático se asemejan en su interés por los personajes, el tiempo, la trama, el ambiente y la acción. Sin embargo, la crítica del texto narrativo contempla al narrador, tiende a hacer perfiles más completos del personaje y posee la ventaja de ordenar los acontecimientos y utilizar cualquier tipo de ambiente con mayor flexibilidad. Por otro lado, la crítica del texto dramático posee la gran ventaja de que el texto puede representarse de una forma dinámica, real y visual, lo que le permite al crítico hacer interpretaciones un tanto más veraces y apegadas al motivo original de la obra. No obstante, estas ramas de la literatura son  autónomas y autosuficientes, por lo que las ventajas de una no oscurecerán a la otra, ni ahuyentarán a sus respectivos públicos.

Referencias

1.     MORENO, Pedro [et. al.].  Lengua castellana y literatura 2.  Tercera edición .  Barcelona : Editorial Casals, 2009.  259 p.  ISBN: 978-84-218-3850-1.
2.     MORAYA, Ericka.  Argumentos, Comunicación y Lenguaje 9.  Primera edición.  Lima, Perú : Editorial Santillana, S.A., 2009.  ISBN: 978-99922-3-709-0.



jueves, 23 de enero de 2014

Literatura en el sentido general y en el sentido estricto.

Literatura en el sentido general y en el sentido estricto.


La literatura es un término bastante ambiguo y usado. Podemos encontrarlo definiendo un período histórico: literatura Barroca, literatura Precolombina; o también a etnias y naciones completas: Literatura inglesa, literatura latinoamericana, literatura garífuna. A veces utilizamos la palabra literatura cuando queremos referirnos a un conjunto de libros pero es válido también aludir a uno solo y seguramente ha escuchado a gente decir que la literatura es una variación del arte. Pero, ¿qué es la literatura? ¿Hasta cuánto se extiende y en qué casos es admisible su aplicación? ¿Qué la conforma? Este ensayo afirma que la multiplicidad de aplicaciones de la palabra literatura recae en la flexible división entre los dos sentidos de la literatura -el sentido amplio y el sentido estricto-. Esta tesis se apoyará en una interpretación de la opinión de profesionales, seguida por una comparación y contrastación de dichos sentidos. 

Literatura viene del latín ‘litterae’, que significa letra y es el arte que emplea como medio de expresión una lengua.1 Esta definición permite interpretar que tanto las producciones orales como escritas caben en este ámbito; sin embargo pasaron varios años y continúas discusiones –algunas de ellas aún vigentes- para llegar a esta resolución, así que fue más conveniente dividir la literatura en un sentido amplio y otro estricto. Ya a finales del siglo XVIII en Francia, el sentido amplio comienza a configurarse admitiendo a “todas aquellas obras de reconocida calidad estética”2. Por otro lado, en Inglaterra se dio a luz al sentido estricto definiéndolo como cualquier “conjunto de escritos producidos por las clases instruidas”. Esto significa que desde los tratados científicos hasta la poesía eran parte de este rango, aunque la novela no entraba debido a que no era considerada un género literario para los ingleses de aquella época2. No obstante, tanto el sentido amplio como estricto fueron sufriendo progresivamente grandes transformaciones hasta llegar a convertirse en lo que son hoy en día. Ahora en su sentido amplio, la literatura no sólo alberga obras cuyo objetivo primordial es causar placer o expresar belleza a través del estilo y forma  que emplea sino que también a las que se sirven como medio de comunicación. Ejemplo de esto es un chat de una red social, una aplicación de mensajería instantánea, un foro de blog, una entrevista, etc. Por su parte, el sentido estricto trasladó la poesía y rechazó definitivamente a la novela entregándoselos a su contraparte y se concentra ahora en las producciones de índole científica, religiosa, filosófica y referencial.

Aunque no parece verosímil, las dos variaciones tienen similitudes entre sí. Para empezar, para que una obra sea considerada como literatura- independientemente del sentido que tenga-, es necesario que haya utilizado palabras, ya sea escritas o habladas2. Esto implica que desde la terminología filosófica hasta las conversaciones ordinarias son parte de la literatura. Además, aun cuando todo tipo de comunicación entra en el rango de literatura en su sentido amplio, es innegable que en el sentido estricto también existe algo de comunicación. Para ilustrar esta afirmación, a continuación un ejemplo: Un científico descubre el antídoto del cáncer y entusiasmado decide transmitirle a las autoridades correspondientes la buena nueva con el fin de comenzar a producir masivamente el antídoto cuanto antes. Para ello, redacta un informe explicando su hipótesis, el experimento que generó el antídoto, los resultados, pruebas, posibles daños colaterales y observaciones personales con el fin de que las autoridades entiendan todo y sepan cómo proceder. Es evidente que, aunque la comunicación no fue la razón principal que movió al científico para descubrir el antídoto del cáncer, forzosamente tuvo que valerse de ella si quería que su descubrimiento se llevara a cabo. Finalmente, el sentido amplio se parece al sentido estricto en que el primero puede abarcar obras del segundo si se califican no como algo individual sino como una parte de un todo; en otras palabras, como un conjunto de obras literarias de una determinada época, raza, región, nación, etc.

Fundamentalmente, la literatura en su sentido estricto difiere del sentido amplio en que la primera tiene una función referencial mientras que la otra es expresiva. Cabe destacar que mientras las obras del sentido amplio se caracterizan por su preocupación en el estilo, la forma y estructura del texto con el fin de deleitar los sentidos o comunicar una idea, el enfoque del sentido estricto se preocupa por la verosimilitud del contenido. Una forma para discernir a qué sentido pertenece un determinado texto es identificando su género literario. Por ejemplo, Don Quijote de la Mancha se ubica en la novela caballeresca y puesto que la novela tiende a relatar sucesos ficticios y entretener al lector, entonces es parte de la literatura en su sentido amplio; por otro lado la Suma Teológica de Santo Tomás de Aquino puede entenderse como un tratado filosófico por no tener ninguna consideración estética o lúdica, sino informativa, entra en el sentido estricto de la literatura.  Además, los sentidos difieren entre sí en cómo evalúan una obra literaria: al sentido amplio se enfoca en el idioma empleado, la cultura que se menciona, la época en que se escribió, el tema  y las técnicas estilísticas utilizadas en el texto y la raza o etnia del autor y no le importa si el texto es ficticio o real. Inversamente proporcional, el sentido estricto califica según la veracidad del contenido de las obras sin importar los rasgos estilísticos en la redacción y otras características superficiales. 

Sin embargo, ocasionalmente existen excepciones que pueden tomarse desde varios puntos de vista y por ende, caber tanto en el sentido amplio como el estricto. Tómese de ejemplo el Antiguo Testamento de la Biblia: Desde el punto de vista de la religión judía y cristiana, este compendio es una joya referencial e informativa para conocer, obedecer e incluso escuchar a Dios y por estas características es admitido en el sentido estricto. Mas si se analiza desde otra perspectiva, el Antiguo Testamento es un vivo reflejo de la historia hebrea y además puede apreciarse una riqueza estética ejemplar. Mostrados estos rasgos, es razonable que el Antiguo Testamento forme también parte del sentido amplio de la literatura. Sin embargo, ¿cómo puede estar en ambos sentidos sin que los requisitos de cada uno choquen entre sí?  Este caso demuestra que los confines del sentido amplio y estricto suelen indefinirse formando ambigüedades para que textos con una naturaleza polifacética como la Biblia sean considerados literatura. No obstante al abrir esta apertura se da la pauta para que las personas se apoderen de la palabra utilizándola en un sinfín de contextos sin que necesariamente ‘estén mal’. De ahí nace la multiplicidad de aplicaciones que tiene el término literatura, es decir, surge de la línea flexible e indefinida que divide al sentido amplio y estricto.

Puntualizando, desde la Ilustración las personas cultas se percataron de la necesidad de definir qué conforma la literatura pero en sus esfuerzos excluyeron inconscientemente a ramas valiosas de esta disciplina. Sin embargo, gracias a su contribución, fue posible descubrir la extensión de la literatura y los dos sentidos que ésta abarca. Hubo que destacar que sin embargo, debe existir una relación entre los sentidos a partir de sus similitudes y así, se estableció que para que algo sea literatura, sin importar su sentido, debe servirse de una lengua, ya sea de forma oral o escrita; segundo, directa o indirectamente, debe comunicar algo; y debe contener información extrínseca al contenido del texto. Posteriormente, se distinguió los sentidos de la literatura fundamentalmente por su función. Desafortunadamente existen obras que debido a su naturaleza pueden ser parte de ambos sentidos sin que se dé alguna contradicción por lo que la línea divisoria entre ambos se vio forzada a ser más flexible dejando así la apertura para que la palabra literatura sea utilizada en un sinfín de contextos. Así que la próxima vez que usted utilice literatura en su vocabulario, pregúntese a en qué sentido la aplicará según el contexto que lo requiera.

Referencias



domingo, 19 de mayo de 2013

Tarea del Conde Lucanor


Los temas del relato breve y el cuento surgen de un amplio espectro. ¿Qué tipos de temas aparecen en las narraciones leídas? ¿Son hechos de la vida cotidiana, surgen de la intimidad, de la fantasía del personaje, de situaciones sociales, de accidentes inesperados, de circunstancias humorísticas? Analice los temas y el tono que adopta la voz narrativa en los relatos seleccionados. Fundamente sus aseveraciones con referencias pertinentes. 

Los temas que aparecen en el Conde Lucanor de Don Juan Manuel se ciñen en hechos concretos y consisten en asuntos de la vida cotidiana y de situaciones sociales contemporáneas. No obstante, hay ciertos temas cuyos mensajes tienen validez universal. 
El autor se vale de pocos personajes para narrar la obra: el Conde Lucanor y Patronio. Esto es para que la historia no sea compleja y el mensaje, por consiguiente, sea fácil de comprender. Sin embargo, el autor interviene al final y sintetiza el mensaje del cuento mediante una moraleja. 

Los cuentos en la obra están dentro del ámbito cultural y social en el que se vivía en España en ese entonces; en otras palabras, tratan de temas corrientes locales y sus mensajes son concretos con el fin de que los lectores lo apliquen en su vida cotidiana. Aunque el contexto de todas los cuentos está delimitado por las cuestiones de la época,  el valor de ciertos temas aún está bien aceptado por la sociedad actual. Por lo tanto, podemos dividir en dos tipos los temas de los cuentos contenidos en la obra:
  • Aquellos que sus mensajes tienen un valor obsoleto o desusado en la sociedad
  • Aquellos que cuyos mensajes todavía gozan del asentimiento de la sociedad pese a la época.  
El siguiente cuento es un ejemplo muy claro de un tema cuyo valor es considerado obsoleto por la sociedad: "Lo que sucedió al rey Ricardo de Inglaterra cuando saltó al mar para luchar contra los moros". El tema de este cuento es la remisión de los pecados y el mensaje profesa que la acción que limpia totalmente las culpas y que agrada más a Dios que enclaustarse en un monasterio, es luchando contra los musulmanes. En aquella época, servir en la causa por la expulsión y aniquilación de los musulmanes era vista como la mejor acción que un católico pudiera ofrecerle a Dios, y se pensaba que al hacerlo, todos los pecados se anulaban y que la entrada al Paraíso estaba prácticamente garantizada. Progresivamente, una serie de personas cristianas  fueron descubriendo que esta idea era errónea ya que tuvieron el acceso a interpretar según su criterio la Biblia, algo que antes era imposible pues la Palabra de Dios podía ser leída únicamente por los religiosos. Estas personas comprendieron la regla de oro de Jesús: Amarás a tu prójimo como a ti mismo", y llegaron a la conclusión de que puesto que el odio y asesinato a los musulmanes implica infligirle daño al prójimo, no podía ser avalado por Dios. Por consiguiente, los cristianos de las siguientes generaciones dejaron de pensar que al luchar contra los moros se ganaban el Cielo así que el mensaje fue descartado. 
Entre los temas que sus mensajes aún tienen validez en la sociedad aludiremos al cuento: "Lo que sucedió a una zorra con un cuervo que tenía un pedazo de queso en el pico". Este es una de los cuentos más famosos en el mundo y es precisamente, por la universalidad del mensaje. El tema es acerca de los aduladores y el mensaje, que aquellos que nos lisonjean siempre quieren apropiarse de un bien que nosotros tenemos. Teniendo en cuenta que el contexto del cuento, los personajes que lo abarcan (animales) y el problema que tiene el Conde Lucanor pueden ser suprimidos sin que el sentido del tema y el mensaje cambien, podemos ver que claramente su validez es apeptada todavía y que allende, lo ha sido desde siempre por todas las culturas; el concepto del adulador  permanece y también las consecuencias que pueden traer ser seducido por sus palabras. Así que por lo tanto, éste es un tema todavía actual y que goza de consentimiento universal. 
El relato de los cuentos sigue una misma estructura: El conde Lucanor le narra a su consejero un problema que tiene y le pide que le aconseje cómo responder o proceder con respecto al problema, a lo que Patronio (su consejero) contesta con un ejemplo o cuento para ilustrar su opinión. Al final de los cuentos, le explica claramente qué es lo que cree acerca del asunto y cómo cree él que el Conde debería actuar. Don Juan Manuel interviene al final de cada cuento y sintetiza el mensaje en una moraleja. Asimismo, utliliza a pocos personajes, abarca temas cotidianos y ejemplos sencillos y cortos con el fin de que la obra sea comprensible a los lectores y para que les sea más fácil recordar los cuentos cuando se les presente una situación similar a alguna de las anécdotas. 

En conclusión, los temas principales del Conde Lucanor son hechos de la vida cotidiana y situaciones sociales contemporáneas. Aunque la mayoría de los temas se atienen a acciones concretas, como es el caso de "Lo que sucedió al rey Ricardo de Inglaterra cuando saltó al mar para luchar contra los moros" hay algunos temas cuyos mensajes aún tienen validez dentro de la sociedad actual, como es el cuento: "Lo que sucedió a una zorra con un cuervo que tenía un pedazo de queso en el pico". Esto es debido a que en el primer caso, el valor del mensaje fue descartado progresivamente por las generaciones que fueron sucediendo, porque encontraron contradicciones o descubrieron errores en el mensaje; y en el otro porque, a pesar de que el contexto y el tema se sujetan en las costumbres, cuestiones y asuntos de la época, el valor del mensaje es todavía consentido por la sociedad actual. 

martes, 26 de febrero de 2013

Frase de Antígona


“No hay ciudad que pertenezca a un solo hombre. […] Únicamente en un desierto tendrías derecho a gobernar solo.” Hemón a Creonte

Explicación

Cuando Hemón se enteró de que Antígona, su prometida, fue condenada so pena de muerte, éste se presenta ante su padre e intenta disuadirlo con el fin de cancelar la ejecución. El coro de ancianos y Corifeo se asombran por el sabio y certero argumento de Hemón: “[…] Todos los que creen que ellos solos poseen una inteligencia, una elocuencia o un genio superior a los de los demás, cuando se penetra dentro de ellos muestran sólo la desnudez de su alma. Porque al hombre, por sabio que sea, no debe causarle ninguna vergüenza el aprender de otros siempre más y no aferrarse demasiado a juicios[…]”.1 Sin embargo, Creonte, se obstinó en su terquedad y se justificó explicando que las decisiones de un gobernador no dependen del pueblo y que no tenía nada que aprender de alguien tan joven como su hijo, a lo que Creonte replicó con la cita mencionada arriba.
¿Qué quiere decir esto y cuál es el mensaje del autor? Considero que en muchas obras de la literatura griega se plantea en el  recóndito fondo un cuestionamiento y la búsqueda del sistema de gobierno perfecto. Según lo que veo, para los griegos el Estado o la política es algo  importante en la sociedad y está intrínsecamente ligado con la persona, es decir, que los griegos pensaban que al tener un Estado bien regido, estable y con leyes justas y universales, el ciudadano (como ente individual) experimenta en sí mismo una armonía en todos los aspectos y un mayor nivel de riqueza material y espiritual (un nivel de vida íntegro y digno) , y que ocurría todo lo contrario al tener un Estado corrupto y mal regido.
En Antígona, el gobernador es descrito como un dictador (casi tirano), déspota, y fundamentalista. A lo mejor en esos tiempos muchos pensaban que la tiranía era una buena forma de gobierno (de la misma manera como algunos piensan actualmente que el comunismo o capitalismo es aceptable), así que Sófocles expone su concepción del tirano a través de Creonte, y de la democracia mediante Hemón, con el fin de que la gente comprendiera, quizá,  cuál es la mejor forma de gobierno. Cuando leo, “No hay ciudad que pertenezca a un solo hombre” significa para mí un  “no eres únicamente tú quien manda al pueblo y la ciudad no es tuya” Más tarde agrega: “Únicamente en un desierto tendrías derecho a gobernar solo”. Analizaremos la frase a fondo ya que es un poco más compleja de entender que la primera pero veremos que el mensaje es el mismo. Cuando se piensa en un desierto, se imagina al tirano en un lugar desolado, remoto, fuera del alcance de cualquier tipo de desarrollo, comunicación, interacción con algún ser humano; ¡alto! interacción y comunicación con algún ser humano… es decir, el tirano está completamente solo. Literalmente.  Puesto que está solo en el desierto, no tiene a nadie más que a sí mismo para gobernar. Podemos apreciar también que la frase es condicional (acción-reacción, causa-efecto): “Únicamente en un desierto tendrías derecho a gobernar solo” o  parafraseando, sólo en un desierto gobiernas solo; debido a que el tirano está solo en el desierto, solo gobernará a los habitantes del área y como sólo está él, sólo él se gobernará a sí mismo. Ahora, acabamos de encontrar que la frase es un tanto redundante por no decir irónica. Irónica porque el autor asume que todos saben que el individuo tiene la libertad y es capaz de decidir por sí mismo y que puede influenciar a otra persona mas nunca controlarle enteramente. Entonces, podemos decir que no sólo en el desierto es válida esta afirmación, quizás también es en el bosque, en la guerra, en el valle, en la mismísima ciudad o es hasta en todas partes. La conclusión que expuse en la primera frase (no eres únicamente tú quien manda al pueblo y la ciudad no es tuya) complementa a la segunda, y ésta, “sólo tú puedes gobernarte a ti mismo” complementa a la primera; “No eres únicamente tú quien manda al pueblo porque sólo tú puedes gobernarte a ti mismo”. En conclusión, lo que nos quiere decir el autor es que al gobernador no le es conferido el deber de gobernar, (del latín gubernāre que significa mandar con autoridad) sino de escuchar y servir al pueblo -y no lo contrario- y que únicamente tiene la virtud de gobernar a su persona.

Contexto

Puesto que en estos días la tiranía y la monarquía se ven como sistemas de gobierno anticuados, primitivos y obsoletos, es difícil observar un país que se vanaglorie de usar cualesquiera de estos dos; no obstante, siempre está la excepción. Pondré a dos ejemplos que son muy controversiales en la sociedad. Se trata de dos gobernantes que están incapacitados en continuar con su puesto y su reacción ante tal inconveniente. No nos detendremos a explicar la conducta de estos individuos, simplemente nos atendremos a creer e interpretar brevemente lo que los medios nos han revelado.
El primero es Hugo Chávez, presidente de Venezuela. A Chávez se le califica en base a sus acciones y mandato, de dictador déspota, comunista, y corrupto pese a sus declaraciones que intentan cubrir sus actos. Chávez hace poco se enfermó gravemente y al parecer es una enfermedad terminal ya que han pasado meses y no se ha recuperado y los voceros del gobierno se han portado muy herméticos y discretos con respecto a la condición del presidente. Gracias a esta postura, diversas personas han asumido que el presidente está muy enfermo y por lo tanto, incapacitado para servir al pueblo venezolano y le han pedido que se haga una reelección o que se ponga a un jefe de Estado temporal pero el presidente no lo concede. ¿Qué nos dice esto? El presidente Chávez está consumido por la ambición, se considera imprescindible para la nación venezolana y a pesar de su crítica salud no cede el poder y, a mi parecer, no lo hará hasta que fallezca. Chávez es una persona fundamentalista, se asemeja mucho a Creonte.
Nuestro segundo ejemplo es nada menos y nada más que el papa Benedicto XVI, quien no es sólo cabeza de la Iglesia Católica sino también Jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano. Al contrario de Hugo Chávez, Benedicto goza de una buena reputación debido a su innegable rectitud, veracidad y coherencia con sus actos y palabras. Hace dos semanas el mundo se paralizó al oír la renuncia del Santo Padre de sus cargos. ¿Por qué? ¿Se habrá enterado de algo que le asustó? ¿Lo amenazaron? ¿Dudó de la existencia de Dios? Nada de eso. Se creía incapacitado física y espiritualmente de seguir presidiendo a la Iglesia y al Vaticano y quien mejor para saberlo que él . ¿Qué nos dice esto? Benedicto XVI sabe muy bien que el gobernante no gobierna, sino que sirve, y puesto que se siente débil le entregará el poder a alguien con el vigor y las fuerzas necesarias que se requieren para cargar esa enorme responsabilidad. ¿Cuándo hemos visto que un presidente le otorgue el poder a otra persona porque considera que servirá mejor que él/ella como gobernante? Es cuestión de humildad y de sensatez.
 El gobernante no es superior al pueblo, no tiene sangre azul, no pertenece a alguna estirpe o linaje de gobernantes, sus decisiones no son siempre infalibles, justas y perfectas y tiende a equivocarse porque es una persona. El ser humano es un ser imperfecto por naturaleza, el gobernante no se queda atrás. La historia nos ha mostrado que el humano ambicioso y codicioso pierde sus principios, valores y abusa de la dignidad de otras personas con tal de alcanzar su meta. A lo que quiero llegar es que el gobernante es para el Estado elemental, pero la persona que lo ocupa es una persona imperfecta, reemplazable y persona y por ser precisamente persona es sumamente necesario que sea un grupo de personas que rijan el orden y manden sobre el Estado.

Comparación 

Quiero comparar esta cita con un fragmento del libro “El Principito” de Antoine de Saint-Exupéry. En su travesía hacia la Tierra, el Principito descubre un planeta abarcado casi en su totalidad por el manto de un rey, que al divisarle le llama súbdito, el Principito asombrado, le pregunta por qué le llama así si ni siquiera le conoce así que el rey le explica que para él todos son súbditos. Lo único que hacía el rey era ordenarle cosas absurdas al Principito. El rey “estaba orgulloso de ser por fin el rey de alguien”; pensaba que ejercía poder sobre a todo a pesar de que era el único habitante en el planeta. Al final, el Principito se aburre de ser mandado y se va del planeta. Como se habrán dado cuenta, la cita guarda una estrecha analogía con la historia del Principito y el rey. El rey en el Principito vive en un lugar desolado, como el desierto y no tenía a nadie a quien gobernar, sólo a sí mismo. Y por eso, precisamente, era el gobernante absoluto del planeta.